Andrés Sauma

IM Hawaii 2012

Podría escribir un libro con todo lo que me pasó en los 10 días que estuve en Kona. Sólo ahora que estoy en Chile y he contado lo acontecido a mi familia es que he decidido compartir con ustedes mi historia.

 

La Llegada:


Sin duda un viaje muy largo y agotador. Fueron alrededor de 29 horas de viaje. Fui recibido con gran hospitalidad por nuestro querido "Rolando", el famoso chileno que escoltó a Cristián Bustos a la meta el año que llegó en segundo lugar. Los primeros días junto a Juan Carlos Meza, Francisco y José González nos coordinamos para entrenar y compartir. Ya el Viernes con la llegada de Daniel Labarca y Edgardo Opazo con Marcela Salas el equipo programó entrenamientos en conjunto al Energy Lab y Hawii.
 

 

El Incidente:


El día Martes 9 salimos a pedalear con Juan Carlos tipo 11:30 AM. Eran 50K en la Queen K en un trabajo de intervalos. Alrededor del Kilómetro 20 me acerco a una intersección con semáforo. Tenía luz verde, por lo que continúo por el cruce. En ese momento diviso un vehículo que sin respetar su luz roja inicia un giro cruzando por mi pista. Yo voy muy rápido y no tengo tiempo para evitar el impacto. Sólo atino a girar hacia mi derecha para que el golpe sea de costado y no de frente. Mi bici se arrastra por el pavimento y golpea la parte baja del vehículo. Mi pie izquierdo se golpea fuertemente contra el auto. No puede ser!!! A cuatro días de la carrera me acaban de atropellar!!! Demoro un par de segundos en reaccionar. Trato de evaluar dentro de mi shock mis lesiones. De inmediato siento un fuerte dolor en el tobillo izquierdo. Me levanto cojeando, miro mi bici y noto que la rueda delantera esta hecha mierda. El asiento girado completamente hacia adelante. La tomo como puedo del marco y me salgo de la pista. El chofer se me acerca mil veces pidiendo disculpas y ofreciendo llamar a la Policía y a una Ambulancia. Un sentimiento de rabia e impotencia se apodera de mi. Se me acercan varios ciclistas para ofrecer ayuda. En eso noto a Juan Carlos que se me acerca con cara de incredulidad por lo sucedido. Llegan los paramédicos y la Policía. En unos minutos aparece Daniel que también salió a pedalear un poco después que nosotros. Mi tobillo se inflama rápidamente y empiezo a sospechar lo peor. En el Hospital me sacan radiografías. No es fractura, pero si un edema serio de tejidos blandos. El médico me sugiere aplicar hielo y elevar el pie lo que más pueda dentro de los días que me quedan antes de la carrera. Deja a mi criterio el correr o no. Salgo del hospital en muletas y con la moral por el suelo. Ya en la casa Daniel me compra los medicamentos y Juan Carlos me acompaña. Francisco y José me pasan a ver y darme ánimo. Ese día era el Parade of Nations. En la noche todos se juntan a comer y me insiten que también vaya. En la comida Edgardo me revisa y me sugiere retomar la natación al día siguiente. El miércoles por la mañana voy a la piscina donde en un ambiente más controlado puedo probar el pie. Para mi sorpresa se encuentra Craig Alexander y Luke Mackenzie. Al rato aparece Lindsey Corbin, Faris Al Sultan y Michael Lovato. Me meto al agua y siento que el pie aguanta sin movimientos exagerados. Al rato me salgo y logro compartir un par de palabras con Alexander. Una fotógrafa de Lava Magazine está sacando fotos a los Pro. Cuando termina me pide que le saque una con "Crowie"... Claro te saco una pero después me sacas una con él... Alexander fue muy buena onda. Me dio consejos y me consoló dándome palabras de aliento. Ese mismo día voy a la Expo para conocer a Chrissie Wellington. También fue muy simpática dándome muestras de apoyo y mostrándome sus cicatrices del accidente que tuvo el año 2011. Con todo eso, la idea de correr empieza a crecer dentro de mi. En stand de Cep Compresion los tipos no pueden creer mi mala suerte y me regalan productos médicos de compresión para recuperarme mas rápido. En la tarde llego a la casa y Daniel me había conseguido rueda delantera de entrenamiento. Todo esto me conmueve mucho. Si puedo pedalear, tal vez puedo completar la distancia y luego caminar la Maratón... El día jueves dejo las muletas, voy a nadar y noto que el pie está mejor. Para el viernes en la mañana tengo que tomar una decisión y salgo a probar la bici. Hago un pedaleo corto para ver como aguanta el pie. No molesta tanto si no me levanto en los pedales. Esa misma mañana llevo la bici al mecánico para cambiar el asiento y hacerle una revisión general. Cuando regreso el mecánico me informa que la bici está con 2 trizaduras en el marco, pero cree que aguantará... A esas alturas se que no hay nada más que hacer y entregarme a Dios. En la tarde hago el Bike Check in y preparo la cabeza para la proeza del Sábado.

Me tomo las cosas con tranquilidad. Me pongo calcetín de compresión y zapatos antes de subir a la bici. Se que fue la mejor opción dada mi situación. El ciclismo transcurre con normalidad. 4K antes de llegar a Hawii comienza un viento infernal. Sostenerse en la bici es complicado. Juego con el plato chico para no generar presión desmedida en el tobillo. Ya a la vuelta la fatiga y el calor me empiezan a afectar. Como si no me faltaran problemas, el asiento se inclina hacia abajo si me siento muy adelante lo que finalmente me desgasta más de lo normal. Decido bajar el ritmo, me recuerdo que mi objetivo es terminar.

Ya en la T2 no hay mucho mas que hacer. Zapatillas, bloqueador y vaselina. Comienzo corriendo. El pie no molesta tanto. Voy lento pero tranquilo. Lo importante es llegar. Logro sostener el trote forzado por 14K. Luego combino trote con caminata.

Hasta los 30K se hacen interminables. La puesta de sol en Energy Lab es un regalo para todo el sufrimiento que llevo hasta ese momento. Llega la noche y se comparten historias con otros desafortunados que siguen luchando para llegar a la meta. Hay tramos de profunda oscuridad, sólo logras ver la línea blanca pintada en el pavimento. Es muy desolador. Peor de lo que uno ve en los videos de Ironman cuando muestran a los últimos competidores llegar. Sólo el personal de los abastecimientos logra romper con la agonía, con su música, bailes y chistes. Una mujer en bicicleta se me cruza y me dice "I know this is the worst part" se que esta es la peor parte. Falta tan poco pero es tan difícil avanzar... Cada abastecimiento es una maldición, me obliga a detener mi trote cojeante que tanto esfuerzo me cuesta retomar. Falta muy poco, casi llego a Palani dondeya comienza todo de bajada. No parar más, hay que continuar hasta el final. Se escucha por los parlantes como van nombrando a los que van llegando. Entro a Alli Drive y escucho a mis amigos chilenos gritar. Franci y José corren a mi lado el último tramo otros chilenos se unen a la escolta gritando un Ceachei. No me puedo controlar y lloro desconsoladamente. La emoción me mata... Camino por la alfombra y escucho mi nombre y la ovación de la gente. Cruzo la meta con un salto que casi me fractura el tobillo. Lo logré ! Le torcí la mano al destino.

Quiero agradecer a Daniel, Edgardo, Marcela, Juan Carlos, Francisco y José González. Que te ocurra esto en el extranjero lejos de la familia es muy complicado. Nunca me sentí solo y siempre me dieron cariño y el apoyo que necesitaba.

Lo mas fácil tras el accidente era abandonar la carrera. Soy un luchador y siempre he creido que la mente es lo más importante para correr un Ironman. Ya han pasado varios días y aún me emociono al recordar todo lo que pasó. Todavía no logro asimilar completamente todo. Me voy de Kona feliz porque siento que soy un ganador. Ya tendré mi revancha personal con la isla.